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domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Dónde está la confianza?









Eso es lo que pensaba yo hace un mes, hay ciertas variables en mi vida diaria que son inexistentes; ni una pizca de suerte… ni una pizca de confianza.

Cuando no tienes ni suerte, ni confianza, cualquier decisión se vuelve más personal que el resto, todo y cada una de las cosas que hacen dependen de la misma persona: uno mismo.
A veces, intentas tener confianza en esas personas que aparecen en tu vida, sin embargo por mucho que lo intentan o lo intentas, parece que ese valor añadido a las relaciones sociales no existe. Sin embargo, un buen día, un completo desconocido puede ofrecerte un abanico de posibilidades, entre ellas: la ansiada confianza.


 Esa confianza, se adquiere, de la manera más cotidiana e inesperada, encuentras esperanza en todos esos pequeños detalles. Surgen los problemas, cuando esa confianza se va desvaneciendo, cuando hay peligro de que “eso” deje de existir. Tienes dos opciones; ignorar ese momento o luchar.

Supongo que las personas, valoramos en ese instante lo que más nos conviene, yo siempre he sido más de luchar, a pesar de rendirme en numerosas ocasiones. Esto ocurre, cuando no tienes suerte, las cosas las tienes que pelear.

Cuando esa confianza se tambalea, aparece el miedo, el miedo a perder. Ese miedo que en ocasiones te hace sacar lo más irracional de uno mismo. Personalmente, empiezo a ser más ilógica de lo normal, y eso creedme es un “papelón” para quien lo sufre. No hay nada peor, que hablar con alguien que no entiende NA-DA. Aunque parezca cómico, e incluso en otras ocasiones sería así, es una situación poco recomendable…

Sin embargo, cuando confías en alguien; familia, amigos, pareja, es uno de los mejores momentos que hay en la vida. De esos pequeños que ni se compran ni se venden porque son únicos.
En ese momento, el cielo y la tierra se convierten en uno, parece que todas las estrellas se alinean a favor de uno con un único objetivo: que seas feliz.


Confiar para creer. Creer para crear. Crear para soñar. Si puedes soñarlo puedes hacerlo.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

El paraiso...











En ocasiones, la vida emula al paraíso, algo parecido al "cielo", aquel que nos enseñaban de pequeños, donde se encontraban los buenos.

Me refiero a que en cada nosotros, existe un universo ( ya hablé anteriormente, de este concepto), por lo tanto, en nuestro particular paraíso... nos encontramos a ciertos ángeles.

Aunque parezca paradojico, nosotros mismos, estamos hechos de pedacitos de estos ángeles, de esas historias que calan en el fondo de nuestras almas, y que configuran a su vez, un nuevo paradigma interior, nuevas formas de actuar, de interactuar...

En ocasiones, ese paraíso puede ser una caricia, o una sonrisa más que necesitada después de un día largo, puede ser una película alrededor de una chimenea, o compartir un café...¡ eso es estar en el cielo!

Todos esos detalles del día a día, no son opciones deshechables, todo lo contrario, nos dan: Estabilidad.

Creo que la estabilidad es lo que buscamos o anhelamos la mayoría de los mortales..., no obstante, cuando analizamos nuestras vidas, no existe tal estabilidad relativa, es una consecución de alti-bajos, esos que nos hacen ser más fuertes.

Existen muchas maneras de vivir en el paraíso, a mi por ejemplo, me gustaría que algo de lo que proyecto aquí se viese manifestado en mi vida real; me gustaría seguir contando con mi familia y amigos/as, pero quizás no me gustaría vivir una montaña rusa de emociones. Quiero vivir emociones, pero con una estabilidad, con una continuidad. Lo necesito.

Ese es el paraíso, a veces es una sonrisa, o un guiño del ojo de la persona que quieres en una playa, una mirada cómplice o un abrazo en el momento exacto en el que ese universo se tambalea. A veces es una palabra que calma cualquier ápice de dolor, un proyecto, y un vivir el momento, aquí y ahora.

Por lo tanto, no importa lo que a mi me gustaría... puedo luchar por cambiar cosas que dependan de uno mismo/a, pero nunca podré cambiar las cosas que dependan del otro respecto a mí, en eso decide la otra persona.

Eso es la vida, ese paraíso, ese corto viaje para disfrutar, para sentirlo... y acordaros...  la vida te da las cartas, no puedes cambiarlas, pero tú decides cómo jugarlas..

sábado, 14 de diciembre de 2013

Un sentimiento llamado... miedo

Hoy, es la primera vez que escribo en mi blog de una manera más personal e intima. No hay personajes, no hay historias. Hoy es mi entrada más personal, más "interna".

Mi infancia fue sin duda el mejor de los momentos que he vivido en mi vida, nada se puede comparar, quizás sea una eterna enamorada de ese momento, y en parte mi vida, mi vocación, verse en ello. Sin embargo, me tocó muy pronto dejar de ser Campanilla.

Cuando miro dentro de mí, veo muchos momentos, demasiadas vivencias, de esas que vives a pasos acelerados de una manera temprana, no era el tiempo, pero las cosas vienen y uno no puede decidir.

Si miro atrás, veo un cambio, quizás demasiado exagerado, como una nube de algodón que se convierte en Dama de Hierro, por miedo, miedo a perder.

Al final, descubres, que el miedo te paraliza, que tienes más miedo, y más miedos de los que piensas, una eterna desconfianza del resto  y de la vida que no te deja vivir, por lo tanto eres injusta con el resto, eres injusta contigo mismo.

Dar un paso, por mínimo que sea, significa temblar, tener pálpitos, que un sudor frío te recorra toda la espalda y otra vez te invada ese sentimiento... un sentimiento llamado... MIEDO.

Maldito miedo, que no te deja entregarte, te permite ser más milimétrica, más piedra en definitiva; menos uno mismo.

Miedo a perder, miedo a pasarlo mal, miedo a fracasar, miedo a sufrir, incluso miedo a pasarlo bien, demasiado bien, en definitiva; miedo a vivir.

Creo que es el peor sentimiento del mundo, cuando eres feliz, parece que todos los elementos del universo se unen para que así lo sientas, cuando sufres o estas triste, tu pequeño Universo cae, siempre piensas, que ese momento es el peor de todos, que nunca vas a vivir otro peor. Sin embargo, cuando ocurre eso, uno siempre se equivoca, porque incluso nuestra mente, juega a nuestro favor y cuando ese momento pasa, sabes que lo has pasado mal, pero no recuerdas en qué intensidad. Esa es nuestra baza.

Sin embargo el miedo, te paraliza, sesenta segundos pueden parecer sesenta días, efectúas un control férreo que no te lleva a nada, en el mejor de los casos, pondrás barreras hacia cosas en las que antes te caerías en caída libre, y en el peor de los casos, esa idea convertido en sentimientos, te hará que te estanques, que te pierdas en esa espiral, una espiral que ahoga.

Y al final, no puedes usar ese recurso fácil, de "cargarle" las culpas a los otros. Esta vez es un asunto tuyo, no puedes pretender que alguien te ayude a salir a flote, uno mismo, es el que tiene las herramientas, la base para decidir, si queremos salvarnos o por lo contrario queremos permanecer ahí.

Yo me he dado cuenta hace poco, que estoy en esa espiral, en esa que te ahogas, las herramientas elegidas hasta ahora, eran rudimentarias, eran falsos intentos, como un milagro que esperas, como un brazo amigo que esperas se extienda ante ti. No. No nos llevemos a engaños, el turno es mio, ahora yo decido...pero nadie dijo que fuese fácil.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Renunciar o Jaque Mate.

Renunciar  o Jaque Mate.

Si buscamos la palabrita dichosa en la RAE, nos encontramos con que renunciar es:



1.       Abandonar voluntariamente una cosa que se posee o a lo que se tiene derecho.2.       Desistir de hacer lo que se proyectaba o deseaba hacer.3.       No querer admitir o aceptar una cosa o a una persona4.       Desprecio, abandono. 

Las cuatro ideas, simplemente, por pensar en ellas, me producen escalofríos. No quiero renunciar. No sé si podré hacerlo. Me da miedo. No quiero.

¿ y si es necesario? ¿Y   si el juego de niños ha llegado suficientemente lejos, y ahora es momento de llegar al final.

No quiero que se marche, pero tampoco quiero aferrarme a un recuerdo, ni a lo que pudo ser y al final… no fue. Lo necesito, sus palabras… sus risas y por supuesto… sus vaciladas.

Son para mí, como una bocanada de aire fresco, un motivo de seguir en un paradigma en el que me encuentro perdida, en el fondo siempre he ganado, en el fondo, los dos hemos ganado.

Como una hoguera con sus brasas, así estoy yo, en esta ausencia tan larga de  silencios interminables. Necesito una tregua, no un milagro. Eternamente enamorada de  una idea, que no es su vida real. Nunca se salta las reglas, sin embargo ahora no las entiende.Entre heridas viejas y un corazón que no para de sentir, trata de racionalizar aquello que me mueve por dentro, tiene que ser lógica, o aprende o simplemente no sobrevivirá. 

Ahora, ni si quiera sé, si puedo renunciar. Quizás nunca quise, pero me obligan a ello, o quizás prefiero engañarme y pensar que así tiene que ser. 

Nunca me gustaron las “tablas”, yo siempre fui de JAQUE MATE. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Sabor a Ginebra.

Mañana puede ser un buen día. Cierro los ojos y llegan a mi mente recuerdos, grandes recuerdos que han dejado huella y que siguen produciendo en mí, aquella risa nerviosa.

Todavía recuerdo, el día en el que lo conocí, tan misterioso y enigmático, donde cada palabra tenía un significado peculiar, en definitiva especial. Realmente, han pasado tantas cosas…

Soy más feliz recordando e incluso imaginando aquellos recuerdos que viviendo una realidad vacía e insípida. No he cambiado mi corazón por uno de papel, pero con los años, se ha vuelto más duro, como una roca firme en el alto del camino.

Sin embargo, esa roca, mañana cobrará vida,  no es una herida que necesite cerrarse, es más bien un huequecito, que necesita seguir abierta para poder respirar, para poder vivir.

Por unos instantes, aunque no lo vea, estaré más cerca que nunca, cerca de su vida, cerca de su entorno, cerca de lo que es ahora, en su nueva vida. No importa tanto el resultado; estaré, y eso, llegados a este punto, es más que importante.


No sé que pasará, me dejaré llevar, no pienso ceder, ni tener miedo, importa el ahora, la sonrisa que ilumina, la victoria de las últimas batallas… mañana es el día… en donde el sabor, no será agridulce… será dulce. 

Será mágico. Mañana mis labios tendrán sabor a Ginebra. 

lunes, 14 de octubre de 2013

Cuando...

Cuando… tienes unas ganas impetuosas por que se produzca aquel abrazo que quedaba pendiente.

Cuando… tus labios esbozan una sonrisa de esas que tanto echabas de menos.

Cuando …tu mirada expresa todo lo que callaste y callas.

Cuando… tus dedos dibujan en el cielo, aquella imagen pérdida de tus propios sueños.

Cuando …el sin sabor de lo que pensabas que era un adiós… comienza a ser un ¡Bienvenida!

Cuando… no te quedan palabras para expresar tantos sentimientos.

Cuando… lo que era de hielo, ahora es de fuego.

Cuando… las palabras atropelladas, son incapaz de definirte.

Cuando …aún pasando el tiempo, sientes que todo se ha parado y te encuentras en ese mismo punto.

Cuando… ese punto de encuentro, significa una nueva oportunidad de soñar.

Cuando… no te cortas las alas,  sabiendo de primera mano  que no podrás volar…


Vuelves entonces,  a aquellas historias, aquellas que te hacían… FELIZ.

sábado, 27 de abril de 2013

Tu universo.

Tu universo, si, el tuyo.Bienvenido.  Has descubierto cómo es realmente la gente. Si estás aquí  es porque TIENES que estar. ¿Sabes quien eres? Tú eres el centro de todo el universo. Si el universo existe, es porque TU EXISTES. No eres consecuencia de NADA. Tú eres el centro del universo, es el centro de tu VIDA.

Estás aquí para hacer un camino, tu vida, para que ese universo crezca, dentro de ti, para que lo DESCUBRAS... descúbrete... y verás lo especial que hay en ti, y podrás decir, al fin, SOY YO. Tarde o temprano tendrás que mirar dentro,todos lo hacemos. Los hay que no quieren mirar y pasan su vida... pero si quieres ser persona, mira dentro, DESCÚBRETE.

Hoy las estrellas... se van a poner celosas...

#PeopleHelpthePeople.

jueves, 11 de abril de 2013

El final...


Mañana será un día complicado. Es momento de dejar atrás muchas cosas. La verdad es que la decisión está tomada. Simplemente mañana se hará efectiva. He tenido muy buenos momento en estos últimos años, pero ahora es necesario cerrar etapas. No importa que nadie lo entienda, es necesidad. No son disculpas. Mañana me perderé y no espero que nadie me encuentre.


Las cosas y las personas tenemos unos límites. Los míos los han sobrepasado. Estoy tranquila y eso a veces es lo más importante. Mucha gente no puede decir lo mismo de su conciencia.

Simplemente esto es el final. .

viernes, 5 de abril de 2013

Si yo pudiese decidir...


Si yo pudiese decidir, me perdería en el mar de sus ojos.

Si yo pudiese decidir, entrelazaría mis manos entre sus manos pequeñas.

Si yo pudiese decidir, hablaría menos y sentiría más.

Si yo pudiese decidir, no me ocultaría nada cuando lo mirase.

Si yo pudiese decidir, arriesgaría todo a una sola carta a sabiendas que esa es la ganadora.

Si yo pudiese decidir, derribaría  tus murallas y rompería tus cadenas…

Porque en el fondo, de nada sirve comprenderlo todo cuando uno se siente solo, cuando perdemos cosas por miedo a perder, porque no te he buscado y sin embargo te he encontrado. Porque tú y solo tú, sabes que cada palabra que digo, no es un mero pensamiento, no es una mera ilusión, ni siquiera una interpretación propia, es la realidad. 

Quizás lo más doloroso, no sean ni los hechos, ni las palabras, quizás sea la indiferencia o la ofensa de que ya no significo nada.

Bien, podrás engañarte, engañarlos, incluso en ocasiones me lo creeré yo, pero hay cosas en las que no hubo  testigos y por el contrario si  risas cómplices, miradas que hablaban solas y una colección de recuerdos.

Algún día, te acordarás de estas palabras, algún día se producirá ese temido encuentro, entonces tendremos vidas diferentes como dos desconocidos que ya no saben nada uno del otro, pero en ese momento se congelará el tiempo y seguramente no exista la indiferencia.

Piensas, que puedes tapar el sol con un dedo, quizás cambiar un corazón por uno de papel, un engaño más que no te beneficia… y a mí para variar tampoco. Aquí nadie poseía a nadie, era algo puro y libre, libre como el viento que roza tu cara en este Abril lluvioso y a la vez cálido como el abrazo más intenso, más de verdad… Y sí, te quiero, y tú lo sabes en mis sueños.

lunes, 18 de marzo de 2013

La importancia de SER...


Dana siempre ha sido una persona reflexiva, ya que en ocasiones es necesario serlo. Hoy es un día de esos, en los que impacientemente mueve el bolígrafo que sostiene entre sus manos. Y es que entiende que ser uno mismo es ser aquello que “vinimos a ser”. A veces el precio de la autenticidad es demasiado caro, pero al menos lo que vive es real.

No le envidia nada a nadie, y realmente no necesita nada de nadie, nadie es imprescindible aunque sabe que todos sabemos cuándo somos y cuándo fingimos. Su filosofía de preferir “llorar con una verdad antes que reír con una mentira” ha sido una constante en toda su vida. Y la verdad, que no puede quejarse, de la vida PLENA que ha llevado y que lleva.

Orgullosa de lo que ES, conecta con su esencia, esa pequeña parte de nosotros mismos que hace que nos sintamos con “alma”, persiguiendo sus propios sueños. A menudo ser uno mismo es despojarse de la mentira y de la crueldad, sobre todo de un falso ser que no lleva a nada. A veces es admitir los errores y más si ese daño es creado hacia otra persona.

Dana eso lo sabe, sabe que no va a actuar ni va a seguir así. Nunca va a estar oculta en un espacio vacío  y no va  a vivir con cadenas en tu mundo gris. Ella ES, y eso le ha costado mucho, para bien, algo que no se permite el lujo de perder. Es el resultado de muchos factores y se ha “construido” mientras vivía…

viernes, 15 de marzo de 2013

Lo que Eva odia...






Hoy estoy cabreada. Lo único que siento es ira y por momentos rabia y decepción. Hoy no habla Dana, hoy habla Eva. Creo que en ocasiones valdría más no hacerlo.

Odio que me “vendan” cosas que luego no son.

Odio que den una imagen, digan una cosa y hagan otra. No me parece ni serio ni de recibo.

Odio que jueguen con mis sentimientos y se rían de ellos.

Odio que hagan de mi esencia, lo mismo que haces tú cuando arrugas un papel.

Odio la mentira, la falsedad, el daño gratuito.

Odio caer en los mismos errores.

Odio darme cuenta de que todo es más de lo mismo.

Odio que no se valore NADA todo lo que hago.

Odio las disculpas baratas, la falta de criterio y la inmadurez.

Odio los falsos ídolos, las cosas que ni se dicen, ni se hacen.

Odio lo que crees SER, que realmente NO ERES.

Odio la agonía y que por culpa de estupideces, en ocasiones ya no sea ni yo.

Odio todo eso, y parece no importarle a casi nadie. Será porque quizás entre estas líneas, alguien se siente identificado, o siente identificado este sentimiento o quizás algún día lo sintió.
Si es así, y es en relación a MI, no preguntes, ahora LO SABES.

viernes, 1 de marzo de 2013

Momentos...




La mediocridad no sabe de sueños. Nada está escrito, nada está hecho. Nada. Es hora de despertar, de estar convencidos y de querer de verdad algo. No nos conformemos. Es el momento de decidirse, de hacerlo como nunca. Sin esperar nada de nadie. Sólo de uno mismo, como si no hubiese un mañana. El dolor y el cansancio pasan, sin embargo la determinación de alcanzar la cima es permanente en el tiempo.

Si yo tuviese más tiempo, soñaría más, disfrutaría de las pequeñas cosas, del detalle. Esos detalles que dibujan una pícara sonrisa en tu rostro. Naturalidad. Espontaneidad. Latidos que tienen sentido. Si yo tuviese más tiempo dedicaría relatos a aquellas personas que realmente me hacen feliz. No pasaría ni un solo día sin decirles lo mucho que los quiero, porque algún día será el último. En ese momento, no habrá tiempo de explicaciones ni de excusas. Será tarde.

Por eso es tan importante la palabra. Al final lo es todo. Puede ser la alegría de un cumplido o la tristeza de quien la recibe o de quien la expresa. A veces es un esbozo de esperanza. Un secreto a voces. O un mal recuerdo, un triste sollozo convertido en lamento. Úsala, con criterio, quizás es la última vez que tú lo uses o que yo lo reciba. La palabra mágica es aquella que se nos escapa: El tiempo. Recuerda. El tiempo es un regalo. Tú tienes la libertad para usar la palabra como quieras; siendo todo o nada. Intenta encender una llama, esa que te mantiene despierto, que te mantiene vivo.

De esa manera nunca tendrás esa maldita sensación de “llegar tarde”. Creo que es de las peores sensaciones que se pueden tener, quedarte con la espina clavada, ¿Y si…?. Que no quede por tu parte. Lucha. Nadie dijo que esto iba a ser fácil, pero para bien o para mal, siempre va a merecer la pena… Vívelo.
¿Sencillo verdad? Siempre queda el recurso fácil: el engaño. Engañémonos.

Engañémonos, digamos que no existe el anhelo.
Engañémonos, digamos que no hubo sentimiento.
Engañémonos, digamos que no nos extrañamos.
Engañémonos, digamos que nunca nos ilusionamos
.Engañémonos, digamos que nunca nos quisimos.
Engañémonos, digamos que nunca nos hemos esperado.
Engañémonos, digamos que nunca hemos soñado.


Engañémonos, digamos que nunca existió. Engañémonos… porque solo a veces el engaño, supera al dolor, porque solo cuando te engañas comienzas a superar tus miedos, pero nunca te olvides, lo que sientes, lo que esperas, lo que sueñas, sigue AHÍ.

Al final cada ser humano es en esencia lo que ha hecho al cabo de su vida… de lo bueno y de lo malo. No vale girar la cara ante lo que no nos gusta. Es necesario ver el vaso medio lleno. No te queda otra. La gente entrará y saldrá de tu vida. A veces el mejor consuelo será el silencio. Todo es cuestión de tiempo.

Mientras tanto te harás fuerte, aunque quieras quedarte en aquellos momentos de la infancia, toca sobrevivir, darías media vida por volver a aquellos momentos, pero esos momentos, NO van a volver. Son recuerdos. Son cenizas de un corazón “tocado”.

Al final sólo un segundo es necesario para que un cielo azul le gane el pulso  a la tormenta. Ser esa luz que gira alrededor de nuestro universo, hasta el final. Sólo una mirada basta, para saber que las personas que están en tu vida, brillan más que nadie… tienen “algo” que jamás podrás olvidar. A veces es el azul de un cielo sin nubes o del mar en calma. Te atrapa en ese momento y ya no puedes escapar. Hagamos los recuerdos, pero  no te olvides, no estés ausente. Confía. Si estás leyendo esto, no eres mediocre porque yo no lo soy…¡ así que soñemos…!


domingo, 24 de febrero de 2013

Dana Saca la Cabrona que llevas dentro...!


Dana convive con la idea de que existe el “encanto tóxico” debido en cierta parte a la cultura heredada. A todos no han entrenado para adquirir las habilidades del encanto con un “Dana, compórtate”. Es en ese momento en el que te exigen actuar de manera correcta ¿Dónde estaban los límites? Al final todo es “encanto”, te vistes con encanto, actúas con encanto y resultas encantadora, algo que quizás no eres.

Realmente, el éxito, todo el mundo lo sabía, eran para las cabronas, para esas jodidas cabronas. Parece que eso en ocasiones se olvida, aunque al fin y al cabo simplemente se trata de tener actitud y respeto por uno mismo. Parece fácil, pero en el día a día esas cosas se van olvidando.
En ocasiones actuamos por impulsos, o simplemente por sentirnos amadas, al final son momentos efímeros, no dejan huella y con el tiempo todo termina.

Comienza por eliminar de tu propia vida a esas personas son tóxicas, que tienen un encanto pero que en el tiempo son efímeros, porque realmente NO SON ASÍ.  Y en ocasiones eso viene derivado por el tipo de sociedad en el que nos movemos, personas que no se sienten bien a ningún nivel o simplemente no están bien consigo mismas. Dana al menos pensaba eso. Al final te desgastan y te cambian por cualquiera, gracias a que reciben “el amor y cariño que tanto él necesitaba”, para el caso hubiese sido mejor adquirir un loro (aunque claro la primera sale más barata).

Tú decides en tu vida, qué quieres,  quien entra y sale de ella, y jugaran contigo si tú lo permites ¿Estas dispuesta a aguantar? ¿Hacen lo mismo contigo? ¿Quién eres tú y que quieres realmente? Si decides cambiar de objetivo eso no significa que no haya merecido la pena el esfuerzo que hayas hecho anteriormente. Simplemente tus sueños y tus aspiraciones han cambiado. Actúas como seas.

Y recuerda amiga Dana: No pasa nada si algo no sale bien, porque sabes de sobra que si no es para ti alguien vendrá, el destino te tiene preparado algo especial. Sólo tienes que sacar la cabrona que llevas dentro. Es fácil, quiérete, respétate y dignifícate.

sábado, 23 de febrero de 2013

Melodía en Blanco

A Dana le gustaría desaparecer... al menos por un tiempo. Su vida es como una melodía en blanco, de esas que ya nadie quiere cantarle al oído. Ella ya no se acuerda de la letra... o quizás no es un buen momento para canciones. Una vez más ha perdido, como si la vida quisiese reírse de ella una vez más... ¡Puro teatro!... pero sin nada de comedia.

Sería fácil olvidar, como si nada hubiese ocurrido, o como si el tiempo se hubiese parado en aquel momento en el que por fin se lo creía. La boba de Dana... media vida luchando contra fantasmas y la otra media luchando contra ella misma... con lo fácil que sería cambiar su corazón por uno de papel. Uno de esos en los que no hay nada escrito, en donde nada te duele, en el que eres libre....

¿ Tan difíciles eran las cosas? Quizás hay precios que uno no esta dispuesto a pagar, o quizás no tenía suficientes motivos porque hay momentos en los que si te caes necesitas esa mano amiga para levantarte. Necesitas un "hoy por ti, mañana por mí", pero eso ya no se lleva, ya no esta de moda. De nada vale mil recuerdos bonitos, mil frases reales si no eres capaz de tenerlas otra vez, si no eres capaz de generarlas...¿De qué sirve rozar el cielo con las manos si luego te caes y nunca más puedes levantarte? con esas heridas que son difíciles cerrar y por encima de todo que no eres capaz de "manejar".

Dana necesita motivos y necesita razones, es como una vela a punto de apagarse, sería fácil de olvidar si no escuchase  sus latidos, a lo que un día le dio todo y a lo que ahora le da nada. Una delgada linea que ha cruzado y que ahora parece no tener fin...¿rendirse? Quizás...


miércoles, 9 de enero de 2013

EL TIEMPO...


Dana cerró los ojos y empezó a imaginar todos los buenos momentos que había vivido a lo largo de todos estos años. Más bien eran pocos. Encerrada en cuatro paredes blancas y como si fuese el último tráiler de su vida, se disponía a reflexionar sobre ello. El tiempo se agota. Se engañó todo este tiempo. No le daba igual estar que no estar. Al menos ahora le importaba. La lucha más grande sin duda era con ella misma.

Demasiado tiempo empleado con otras personas. No era proporcional al que a ella le habían dedicado. Eso la  había atormentado demasiado tiempo. Quizás eso ahora poco importaba. Ese momento era necesario. Ese momento. El momento en el que estas jugando una partida y no sabes que cartas te van a tocar.

Toda la vida había  demostrado todo lo que podía hacer, una lucha continúa con las circunstancias,  con las personas, con aquellos obstáculos que no la dejaban en definitiva: Vivir.  No lo había decidido. Ciertas loterías no se quieren pero a ella le había tocado. Toda su puñetera vida, diciéndose a sí misma “no pasa nada”, “esto no me va a condicionar para nada”. Una mentira más. Sin embargo, hoy, no era día para rendirse.

Dana recordaba las palabras de R. Kipling:

“Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si alcanzas el TRIUNFO ó llega tu DERROTA,
y a los dos impostores les tratas de igual forma…”

“Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida.
Si todos te reclaman, y ninguno te precisa”.


Al mismo tiempo que los recuerdos pasaban por su mente. Esto no era lo definitivo. Nada era definitivo. Todo pasa, todo llega y todo vuelve. Así era su vida. No importaba lo que hacía. Aquello volvería, sin previo aviso y ella estaría ahí a la espera.  Al menos era como los demás, con sus diferencias, con sus virtudes y con sus defectos… pero esta vez con un comodín en la partida: todavía le quedaba tiempo…

 


domingo, 6 de enero de 2013

La nieta y La abuela

Buenos días a todos/as:

Cómo sabéis, este blog, pretende ser un reflejo de sentimientos y reflexiones que vivimos. Un espejo en el que vivamos un descubrimiento: el nuestro propio

Para mi la Navidad, es un momento maravilloso, es mágico, te reúnes con los tuyos, compartes momentos, anécdotas ..Sin embargo, es en ocasiones un tiempo de nostalgia, recordando aquellos que ya no están. Hoy os muestro  la entrada MÁS PERSONAL, y la creación más antigua (2005).


La Nieta y la Abuela


Gritan los recuerdos
historias del ayer.

Dos niñas jugando
quieren princesas ser
la una lisa la cara
en la otra surcos se ven.

La parca llama a su puerta
pero no la quiere atender
que una princesa lozana
alegre la quiere ver.

Grita la memoria
recuerdos del ayer.

Vuelan dos almas gemelas
rondando el atardecer
ríen la nieta y abuela
fintando al envejecer.

Pero el Hado furioso replica
un alma debe pagar
el precio de la nueva vida…

Y mientras por tu mejilla rueda
una lágrima furtiva
tus labios apenas perfilan
no te me vayas abuela.

viernes, 4 de enero de 2013

La QuiMeRa!


Al fin juntos, había pensado él .Después de tanto tiempo, de tantas alegrías y tantos sufrimientos, todo hay que decirlo, estaban juntos. Una relación... especial, cuando menos. Tantas cosas por hacer, y tan poco tiempo para hacerlas... pensó él con una punzada de angustia en el corazón...

-Quiero que dejes volar tu fantasía, quiero descubrir hasta donde llega tu atrevimiento.

-Quieres decir... ¿que tengo carta blanca sobre tu cuerpo?

-Ja ja ja... no, listillo. Quiero decir, que estoy harta de escuchar... lo mucho que me harías sentir, y luego todo queda en palabras...- Su tono era provocador, ella lo sabía.

-Y... ¿qué propones?

-Mira, te propongo un juego... Tiraré una moneda al aire, si sale cara ganas tú...Y tú decides donde vamos y que hacemos. Si sale cruz, seré yo la que decida qué hago contigo esta noche, ¿vale?

Nuevamente volvieron a reír y con un gesto de aprobación dijo él...

-Venga lanza la moneda, ¡pero recuerda, si gano, esta noche mando yo! Y tú harás "todo" lo que yo quiera.

La noche perfecta, la arena de la playa se estaba quedando fría tras el bochorno del día. Y un manto de estrellas encima de ellos era testigo de su juego.

-Entonces, - dijo ella - ¿estás de acuerdo? si sale cara decido yo ... si sale cruz decides tú.

Volvieron a reír... ella pensó por un momento en las ganas que tenía de besarlo, de que sus brazos la abrazaran, de notarlo pegado a ella. De que el sudor de sus pieles se fundiese en uno solo. Se abrazaron mientras salían de la arena y se acercaban al jardín.

-¡Lanza la moneda al aire, pesada!...- Dijo él deseoso de ver lo que esa moneda dictaba. La moneda, algo pequeña para esa oscuridad de la noche, fue a caer debajo de aquel banco de piedra donde habían estado sentados momentos antes. Él, asomándose, la recogió.

-Presiento que esta noche alguien ha perdido el juego, - habló con un brillo de triunfo en la voz, y una luz especial en los ojos.

No hubiera hecho falta ningún adivino para darse cuenta que el ganador se llevaba el mismo premio que el perdedor, era el juego ideal, los dos ganaban, ninguno perdía.

El lugar era agradable, romántico... El deseo de pasar aquel momento juntos era recíproco, estaba anunciado.

-Te pondré esta venda de seda en los ojos, no te muevas hasta que te lo diga. – dijo él mientras le anudaba con cuidado el trozo de seda negra en la cabeza, y sus brazos abarcaban toda su figura.

Las caricias que compartían eran una comunicación entre ellos. De sensaciones y sentimientos hacia la otra persona.


Pero esas miradas mientras se acariciaban, esos piropos susurrantes era todo un juego de placer que provocaba en ella, suspiros y palabras entrecortadas al oído de él. Poco a poco, sintió como la brisa del mar dejaba de envolverla, entraban en la casa, y un aroma de incienso le acarició la cara.

-Abre los ojos.

Ella se quedó sin respiración. Su mirada recorrió la habitación en penunbra, caóticamente iluminada por docenas de aromáticas velas. Todo eran puntos de luz por todos los sitios donde escasamente pudieran sostenerlas. Al menos una, por cada vez que había imaginado este momento, pensó. Al menos una, por cada vez que yo lo hice sufrir. Al menos una, por cada vez que él me hizo llorar.

El ambiente era espeso. Casi se podía cortar con un cuchillo. Casi sentía miedo de romper cualquier pequeño detalle de aquella puesta en escena que su amante le había preparado y despertarse de pronto para comprobar que todo había sido, nueva y fatalmente, un sueño.

-No me gusta perder en el juego, y tú siempre me ganas,  ¿recuerdas?,- dijo ella casi sin respiración - pero reconozco que en esta ocasión no me importa pagarte tu premio.

-¿Ah sí?...pues que sepas esto solo acaba de empezar...

Sus labios se juntaron mezclado sus sabores y por un momento el tiempo se paró para ellos. La apuesta era ella... y el premio lo estaba pagando. ¿O lo estaba cobrando?.

Tumbados en la cama, él al lado de ella, recorriendo cada centímetro de su cuerpo, su rostro sus manos, sus brazos. Su cuello, sus hombros…

La acariciaba con una tranquilidad y suavidad que la hacia temblar y vibrar. Al mismo tiempo, estaba intensificando ese momento, y mirándola a los ojos, él podía ver que le gustaba.

Mientras, las manos de ella se perdían por su espalda, por su pelo por todo su cuerpo. Desvistiéndose el uno al otro sin prisa, poco a poco... jugando al juego definitivo. Al momento en que el mundo desaparece y solo existe un hombre y una mujer.

-Quiero oír de tus labios que me quieres, mientras esos ojos azul bolsa de basura miran a los míos.- dice ella mientras sus cuerpos son uno. La intensidad del placer empieza a invadirles aumentando a pasos agigantados.

Con los ojos sin quitarlos de su mirada, al oído, y con aquella voz susurrante que la vuelve loca, dice...

-No es lo mismo escribírtelo que decírtelo. Te quiero. Son solo dos palabras, ¿sabes?, pero encierran todo un mundo dentro.

Ella se ríe feliz.

-Yo he sido el ganador de este juego, y ahora que te tengo casi tocando el cielo quiero oírtelo decir a ti también.

-¿Casi tocando el cielo? vaya creído... - pero mientras decía esto un ¡ay! se le escapaba...- Solo te lo diré si tú me lo dices otra vez. Oírtelo decir de tus labios es el mejor regalo para mí.

Sus caricias, sus besos, aumentaban a cada segundo y sus respiraciones anunciaban el final del juego del amor. Las palmas de sus manos se unieron en ese instante... justo en ese mismo momento de placer completo. Y sí, su sudor formó al fin uno solo mientras sus cuerpos se unían de forma inseparable.

De sus bocas salieron un "te quiero" al unísono acompañando a su nombre. Rieron, la noche era oscura, y la luna pudorosa y recatada, ya no estaba presente mientras ellos jugaban en aquella habitación al juego del amor.

Al alba, él despertó y notó la cama vacía a su lado. Una sensación de opresión le desgarró de nuevo el vientre, mientras notaba el peso de la duda en su pecho. Se levantó despacio, como si cada paso que diese le acercase más y más a la desesperanzada realidad de un nuevo abandono. Entró con paso vacilante en la cocina.

-Buenos días, mi vida. – la voz sonó a música celestial en su oído. ¿Dios, cómo puede sonar tan angelical una voz? se preguntó.

Apenas pudo balbucear un hola mientras admiraba su grácil silueta apenas velada por una de sus camisas recortándose contra el azul del cielo mediterráneo. El cielo y el mar en la ventana, ella en la casa y la risa del sol en sus ojos. La felicidad no era una quimera.

Al fondo de la cocina, una mesa decorada con un jarrón en el centro, de rosas recién cortadas de su jardín, (casualmente la flor preferida de ella). Y un desayuno completo donde el zumo de naranja  no podía faltar.

- ¿Cara o cruz?. - Preguntó ella mientras esbozaba una pícara sonrisa-

jueves, 3 de enero de 2013

El corazón de Dana...

El corazón de Dana es lo más parecido a un océano lleno de secretos. Es una de las pocas cosas que no controla... y eso a ella no le gusta. Después de haberse equivocado con sus anteriores parejas decide que este verano será sólo suyo, piensa para ella misma " Ya me toca ser egoísta por una vez en la vida" ... sin embargo hay algo que nunca podrá evitar: es una romántica.

Intenta por todos los medios, no conocer a nadie ( siempre " por si acaso"). Pobre ilusa, no sabe la que le va a caer encima, y es que como dice Pablo Neruda en sus poemas " podrán cortar todas las flores pero no detendrán la primavera" y a ella le va a pasar igual... lo descubre más tarde.

Es en Diciembre cuando Dana descubre que uno de los meses más gélidos puede ser el más dulce. Bendito Diciembre. Diciembre Dulce. Su corazón está a más de 450 km pero se niega a reconocerlo. Trata de ser alguien que realmente no es, busca de mil maneras una coraza para no dar a conocer lo que días antes estaba sintiendo. Demasiado tarde. Dana muere cada minuto que no sabe de él. Esta atrapada.

Por fin llega el día. Su día. Miles de mariposas vuelan por su estómago e incrédula llega a su destino. Se dan el primer beso y en ese preciso momento, el tiempo se para, el mundo se para. Todo el universo de Dana se para. La sensación para ella es indescriptible, por un lugar es misterioso y furtivo, por otro lado es mágico, es la sensación de flotar, lo más parecido a la felicidad. Él piensa que sabe muchas cosas de ella... se equivoca... sabe aquello que ella quiera que sepa ( para algo que puede "controlar"). Ese día sería el principio del comienzo. Ese día marcará muchas cosas para ella.

Sin embargo, hoy Dana está reflexiva...a pesar de que es feliz, no se lo cree. No se siente merecedora de ese premio. Quizás no está preparada para pasarlo mal, otra vez más no. Quizás es una cobarde, aunque eso no vaya con ella. La idea de que querer no sea poder, la atormenta... es difícil que una persona que se ilusiona ahora corte cualquier atisbo de sueño. La razón nunca se ha visto acompañada por el corazón.


Sin embargo, a pesar de ser un día difícil para ella, a pesar de los obstáculos  Dana lo vuelve a ver cada día en sus sueños y no le importa nada más... sonríe imaginando el siguiente momento...y es que tienen más cosas en común de las que nadie piensa. La mirada de él, al igual que el corazón de ella es un océano lleno de secretos donde se para el TIEMPO.

Dana... una especie en peligro de extinción...


Cómo si se tratase de una de las primeras obras de Kandinsky, el sueño de Dana de hoy ha sido de lo más abstracto casi tanto como su vida. Era un sueño de esos que calan. Libertad. Esa era la palabra, quizás lo que ella había anhelado todo este tiempo. Enfrascada en una situación que la retiene mientras los sentimientos vienen y van. Cansada de dar, sin tener nada que pedir. Sólo lealtad. Sólo Libertad.

Se despierta, confundida por el momento, preguntándose ¿Quién soy yo? Hoy no es día de reflexionar, debe de comenzar a vivir. Se levanta apresurada, no quiere llegar tarde a su trabajo, a pesar de que no es el trabajo de sus sueños, la puntualidad es algo que va con ella, como si realmente fuese  una característica innata de sí misma.

Deseosa de que finalicé su jornada laboral, imagina cómo va a ser la reunión entre amigas, la noche es joven y ella busca una “presa” a pesar de que piensa que ya nadie merece la pena…Después de mirar impaciente el reloj quince mil veces por minuto al fin llega la hora.
Va caminando lo más rápido que puede, pensando en que “modelito” se pondrá hoy, y ella que siempre tiene gustos caros, sabe que las mejores joyas se venden solas aunque ella ya no se venda.

Esta preparada, comienza la acción a pocos metros se encuentra el restaurante y allí estarán sus tres amigas del alma, las “mosqueteras” como las llama de manera cariñosa. A su encuentro sale su mejor amiga Patricia una chica de esas que tienen “estrella”, casi perfecta, el sueño de todo hombre. Dentro las esperan las dos compañeras de juergas y de batallas: Sonia y Estela.

Comienza la noche. Entre risas y cotilleos, Estela pide la cuenta. Se les hace tarde y para variar Sonia ha bebido un par de copas de más y  comienza a reírse de manera compulsiva. Dana desea que la noche siga, no tiene nada que perder y como le diría su compañero de cama, ese que nunca le falla; “Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer”. Puede resultar inquietante, pero Coelho siempre acierta y hoy quiere dedicárselo a él.

Entran en una discoteca y el destino parece que se burla de ella: a su izquierda el chico que le había robado el corazón hace tiempo y que tanto la había decepcionado y a su derecha un chico que le atraía pero que soló conocía de vista. Ella pensó “Agua pasada no mueve molinos”. Era el momento de dar oportunidades. 
La primera a ella misma. Se merecía mucho más de lo que ella pensaba… cruzó la pista hacia la derecha y dedicó una de sus miradas más “furtivas”. Su sueño era LIBERTAD, su mirada era OPORTUNIDAD.

Todavía no se había rendido con ella misma pero sabia que el destino no lo podía elegir, sólo esperaba que si después de entablar una conversación se acababan convenciendo… sus besos no fuesen adictivos. Su libertad debería de estar por encima de todo y de eso también…