Dana convive con la idea de que
existe el “encanto tóxico” debido en cierta parte a la cultura heredada. A
todos no han entrenado para adquirir las habilidades del encanto con un “Dana, compórtate”.
Es en ese momento en el que te exigen actuar de manera correcta ¿Dónde estaban
los límites? Al final todo es “encanto”, te vistes con encanto, actúas con
encanto y resultas encantadora, algo que quizás no eres.
Realmente, el éxito, todo el
mundo lo sabía, eran para las cabronas, para esas jodidas cabronas. Parece que
eso en ocasiones se olvida, aunque al fin y al cabo simplemente se trata de
tener actitud y respeto por uno mismo. Parece fácil, pero en el día a día esas
cosas se van olvidando.
En ocasiones actuamos por impulsos,
o simplemente por sentirnos amadas, al final son momentos efímeros, no dejan
huella y con el tiempo todo termina.
Comienza por eliminar de tu
propia vida a esas personas son tóxicas, que tienen un encanto pero que en el
tiempo son efímeros, porque realmente NO SON ASÍ. Y en ocasiones eso viene derivado por el tipo
de sociedad en el que nos movemos, personas que no se sienten bien a ningún
nivel o simplemente no están bien consigo mismas. Dana al menos pensaba eso. Al
final te desgastan y te cambian por cualquiera, gracias a que reciben “el amor
y cariño que tanto él necesitaba”, para el caso hubiese sido mejor adquirir un
loro (aunque claro la primera sale más barata).
Tú decides en tu vida, qué
quieres, quien entra y sale de ella, y
jugaran contigo si tú lo permites ¿Estas dispuesta a aguantar? ¿Hacen lo mismo
contigo? ¿Quién eres tú y que quieres realmente? Si decides cambiar de objetivo
eso no significa que no haya merecido la pena el esfuerzo que hayas hecho
anteriormente. Simplemente tus sueños y tus aspiraciones han cambiado. Actúas
como seas.
Y recuerda amiga Dana: No pasa
nada si algo no sale bien, porque sabes de sobra que si no es para ti alguien
vendrá, el destino te tiene preparado algo especial. Sólo tienes que sacar la
cabrona que llevas dentro. Es fácil, quiérete, respétate y dignifícate.

No hay comentarios:
Publicar un comentario