VOLVER
Todos tenemos que volver, volver
a CASA. Volver a aquellos sitios donde uno, es uno mismo, donde el tiempo se
para o donde las agujas del reloj corren más deprisa que nunca. Se oyen risas,
con un especial tintineo y huele a verano…
Por eso vuelvo yo, a este blog,
donde en muchos días fue mi casa, mi almohada de lágrimas, mi cielo de risas, y
vuelvo de la mejor manera; con más experiencia, con más fuerza… He pasado unos
meses de locura.
Locura.
He experimentado el sabor amargo
de la derrota junto con el sabor dulce de los amigos, los que siempre están, la
vida me recompensó en su momento con un cambio de aires… casi como si alguien,
algún ser supremo, me hubiese leído el alma… o en alguna noche en vela alguno
de mis pensamientos. Por fin, una oportunidad.
Y sí, he sido feliz, el cambio,
cuando es un cambio que elimina lo malo y deja lo bueno, siempre, siempre
merece la pena, el tiempo y las ganas.
¡Cuánto me ilusioné, cuanto
lloré, pero qué feliz fui! Como si fuese un huracán que deja temblando los
cimientos así quedé yo, deseando que volviese otra vez y sí una mano amiga me recordó todas
aquellas batallitas que ya se habían superado… en el fondo éramos valientes.
Y así comenzó todo, un nuevo
contexto, con olor a azúcar pues era lo más dulce, pocas palabras pero gestos
que lo dicen todo y miedo, mucho miedo, porque VOLVER a veces también da miedo.
Y pasaron los meses… y aquí
estamos, con otro cambio, o quizás un varapalo convertido en una nueva oportunidad
y entonces volví a mi casa, en donde la hierba siempre huele a esencia y en
donde las nubes a lo lejos dibujan fotogramas de lo que has vivido.
Y volvería a caer, a cometer
aquellos pequeños errores que sin duda me hicieron crecer y como no, creer.
Porque cuando empiezas a creer, empieza realmente a pasar. Por eso ahora estoy
en mi zona de confort… porque he vuelto y para quedarme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario